>Para
la chica de 21 años de nombre T....por ser tan valiente, espero
que te sirva de algo la historia que te voy a contar, también
para aquellos Padres y Madres que se sienten orgullos de tener un
hijo homosexual y a quien le pueda interesar...
>Hola,
soy JM, tengo 34 años "homosexual" y muy orgulloso
de serlo...
>Nací
en un pueblo de 3000 habitantes y mi infancia no fué nada fácil,los
niños de mi pueblo me ignoraban, no me permitian jugar con
ellos y las clases de deporte en el colegio, que en aquel entonces
no era otra cosa que para los chicos, jugar al futbol y para las chicas,
al pilla pilla, la comba, el piso etc..., para mi, se convirtieron
en un infierno.
>Nadie
me quería en su equipo porque decían que no estaba preparado
para jugar y yo me sentia desplazado e inseguro, esto lo hacían
delante de los profesores que en aquel tiempo, pasaban completamente
de todo. Cuando el profesor obligaba a los alumnos a incluirme en
cualquier equipo, nunca faltaron los insultos y las collejas después
de clase.
>Me
quedé sin amigos, pero tuve una gran suerte por así
decirlo, y es que tenía 5 hermanos más, que en aquel
momento también me rechazaban cuando mis padres no estaban
delante, pero al menos en el colegío mi hermano mayor, me defendia
y evitaba que me maltrataran.
>Mis
padres son católicos y en aquel tiempo nos llevaba todos los
Domingos a misa. Me aferré a Dios y le pedía por mi
familia, por los niños que pasan hambre y por mí para
que me protegiera y no pasara una mala semana, así de un Domingo
a otro. Había semanas que las pasaba mejor que otras, pero
claro está que las mejores eran aquellas en las que no había
clase, entonces le daba gracias a Dios por haberme regalado unos días
de felicidad y no pedía nada,sólo agradecia.
>Con
10 añitos no tenía muy claro cuales eran mis tendencias
sexuales, incluso me sentía confunso. Mi Madre, pobrecita,
sin cultura porque nunca tuvo la oportunidad de ir al colegio, pero
esi sí muy educada, cuando notaba que lo estaba pasando mal
por alguna crítica que hacia la gente sobre mi, no sabía
darme el consejo adecuado y decía con ese arte y con acento
Andaluz: "Pos yo no le noto na a mi hijo, lo único que
es mu bueno y mu guapo" y claro eso era lo que ella pensaba que
podría ser lo que me hiciera diferente de los demás
pero yo me queaba tan mal como antes de habérmelo dicho.
>Al
pasar de sexto a séptimo curso, cambiamos de residencia a un
lugar muy cercano para que mi hermano mayor pudiese seguir sus estudios
en el instituto, aunque conservabamos la casa en el pueblo y seguiamos
visitando a mis abuelos, tios, primos los fines de semana.
>Pensé
que el cambio sería positivo pero me equivoqué, fué
lo peor que hice en mi vida. Las criticas me llovian. En aquel colegío
mi hermana mayor y yo estabamos en la misma clase porque ella repitió
curso.
Mi hermana y yo nos llevamos once meses y la quería con locura
y ella a mi, tanto es así que la pobre se quedaba en la clase
conmigo para acompañarme durante el recreo porque tuve que
dejar de salir para no tener que enfrentarme con nadie. Mi padre cambió
su turno de trabajo para venir a recogernos a medido dia y evitar
los problemas con los demás niños.
>Diariamente
y durante el almuerzo, mis hermanos hablaban de los comentarios que
los niños hacían sobre mi. Los fines de semana ellos
salian a la calle a jugar con otros niños y yo mientras tanto,
me quedaba en casa con mi madre viendo la tele o ayudandola en las
tareas domésticas. Necesitaba divertirme pero sabia, que si
salia a la calle yo no lo iba a pasar bien y mis hermanos tampoco.
>Terminé
el curso con alguna asignatura pendiente, y decidí volver al
pueblecito de 3000 habitantes, pero esta vez me fuí a vivir
con mis abuelos. Hice octavo curso y de ahí al instituto, no
mejoró del todo la situación pero al menos conseguí
tener amigos, si se puede llamar así a gente que se apoya en
ti cuando les conviene.
>Al
cumplir los 17, conocí a una chica con la que estuve saliendo
dos años, la relación no tenía mucho sentido
porque empecé a darme cuenta de mis sentimientos pero en realidad
lo pasé bien porque me sentí muy valorado y muy querido,
además sirvió para conocerme mejor, me aportó
seguridad, fuerza y me dí cuenta de que yo era una persona
muy válida en muchos aspectos que desconocia de mi mismo.
>Llegó
el momento de hacer la mili, una experiencia pésima los dos
primeros meses e inolvidable el resto. Hice muy buenos amigos, pude
poner en práctica mis estudios y estaba muy bien visto por
el resto de mis compañeros porque yo era el administrativo
de la compañia y a su vez el que organizaba las guardias,vacaciones,
pases de pernoctas etc... Por primera vez en mi vida,me sentí
muy valorado.
>Aquí
llega mi primera experiencia con un chico muy especial y que recordaré
siempre.
Al finalizar el periodo de reclutamiento, me destinaron a un cuartel
donde sólo habían oficinas y centralitas de teléfonos.
Allí conocí a un chico. Este chico y yo perteneciamos
a compañias diferentes pero teniamos que estar en contacto
una vez por semana para poner las guardias de los soldados, esto consistia
simplemente en un intercambio de documentos.
>Un
fin de semana coincidimos de guardia. Yo pertenecía a la PM
y Telefónica. Mi guardia consistia en permanecer en la zona
de Telefonía todo el fin de semana.Era en una habitación
cerrada con mi televisor, mi sofá, un dormitorio, un baño
y un enorme balcón que daba a un jardín lleno de árboles.
La verdad es que mis guardias eran de lujo.
>El
se acercó una noche para hablar conmigo, y la verdad es que
a mi no me hacia mucha gracia porque pensaba que era el típico
machote que se hace notar en todas las reuniones de chicos. Me pidió
que lo dejara entrar en la habitación y le recordé que
era una zona restringida y que no podía hacerlo.Después
de discutirlo durante mucho tiempo lo dejé pasar. Lo noté
raro, no sabía lo que le pasaba, pero nunca pensé que
me iba a decir lo que terminó contándome.
>Empezó
diciándome que le caía muy bien, que era un tio muy
serio, formal y buena gente y que necesitaba contarme algo que nunca
jamás le había contado a nadie en el cuartel...
>Este
chico nació como consecuencia de una violación a su
madre por un señor de su pueblo. Su Madre tenía Sindrome
de Down. Sentí pena por lo que me estaba contado y acto seguido
me dijo que también tenía otro secreto que quería
compartir conmigo y es que era homosexual y que se había enamorado
de mi. Me quedé sin palabras, no lo habría imaginado
nunca.
>Con
el tiempo y sus actos me fuí enamorando de él y comenzamos
una relación seria que duró muy poco tiempo porque en
seguida me di cuenta de que me estuvo probando para aprovecharse de
la situación y no queria una relación formal. Además
se avergonzaba de si mismo por ser homosexual y teniamos que andar
aparentando delante de sus amigos. Su familia, o sea su madre y su
abuela, gente humilde y sencilla me apreciaban y sentian gran admiración
por mi, aunque nunca supieron nada.
>Llegó
el momento de licenciarnos y coincidimos en la entrega de diplomas,medallas
etc... Nos llamaron a los dos juntos, nos dimos la mano y al salir
me miró y se fué.
A partir de este momento no volví a verlo jamás.
>Con
21 años las cosas mejoraron muchísimo,empecé
una nueva vida, por fín pude encontrar a un amigo, aunque tambien
tenía muchas amigas. Me desahogué contandole mi vida
a este chico, hoy día un gran amigo y una bellísima
persona. En aquel momento nos apoyamos mutuamente porque sabíamos
que los dos estabamos pasando por la misma situación.
>Mi
Padre se opuso totalmente a nuestra amistad y yo salia con este amigo
a escondidas, pero tuvo que desistir porque yo tenía 21 años
y era imposible controlarme.
>Me
obligaba a ir a misa y yo lo hacia encantado, seguía con la
misma fé que ahora, salvo que ya no voy a misa por culpa de
los sacerdotes, las leyes de la iglesia y todo lo que hace que el
buen Cristiano no cumpla con sus obligaciones, porque a la hora de
la verdad lo que cuenta es la fé, que seas buena persona y
buen cristiano, pero lo que no le interesa a nadie es la persona que
cada uno decida llevarse a su cama.
>Finalicé
los cinco años de Administración y Gestión de
Empresas, algo que no me gustaba pero la cuestión era complacer
a mi Padre y así lo hice.
>Me
daba cuenta de que mi vida había cambiado por completo, comencé
a trabajar, me veía atractivo, independiente y rodeado de grandes
amistades las cuales me apreciaban mucho pero nunca supieron de mi
inclinación sexual porque daban por hecho que me gustaban las
mujeres. Alguna de ellas se interesaban por mi e incluso confundian
mi manera de ser con el amor, esto pasaba porque era demasiado cariñoso
con ellas.
>Aquí
llega una nueva etapa de mi vida, algo que deseaba con todas mis fuerzas...,
encontrar el amor...
>
Los fines de semana, mis amigos/as y yo nos íbamos a un pueblo
que estaba a unos 20Km del mio. Se corrió la voz de que en
este pueblo había muy buen ambiente. Allí fué
donde conocí a mi chico. Lo ví y me enamoré,
fué un flechazo.Mi amigo me decia que no era el tipo de persona
que yo me merecía, pero no hice caso a nadie ni a nada porque
sus ojos, su mirada y su sonrisa me decían que dentro de él
había una gran persona, y no me equivoqué. Nos costó
mucho llegar a conocernos porque estabamos en un ambiente totalmente
hetero y además sólo mi amigo sabía mi secreto,
el resto del grupo no.
>Pasaron
varios fines de semana y él se atrevió a dar el paso.
A partir de ahí, vivimos de todo un poco, momentos de felicidad,
tristeza,momentos de pasión y de amor puro y verdadero.
>El
vivia en una gran ciudad, a 110 Km de distancia de mi pueblo, pero
no importó. El teléfono echaba chispas, todo el día
sonando, mi madre no entendia lo que estaba pasando, además
sabía quienes eran mis amigos y le resultaba muy extraño
que ahora me hubiese olvidado de todos ellos y siempre hablara de
mi nuevo amigo, pero ella no era el problema porque es tan inocente
que cualquiera podría engañarla facilmente, sin embargo
mi padre estaba mas tenso que nunca, me hacía muchas preguntas
sobre él e incluso implicó a mis hermanos para que me
sacaran información.
>Pasaron
unos meses y ya se convirtió en una rutina, queriamos vernos
más y más. Yo necesitaba depositar mi confianza en alguien
y pensé en mi hermana mayor. No sabía como decírselo,
y cuando me decidí, le dí tantas vueltas que pensó
que me había enamorado de una mujer casada. En ese momento
pensé que estaba obligado a aclarar la situación porque
si no lo hacia se iba a complicar mas el asunto. Me armé de
valor y lo hice. Mi hermana no se lo creía y lloraba desconsoladamente,
me pidió que no se lo contara nunca a mis padres porque podrían
sufrir mucho, pero no hizo falta, porque mi padre la vió muy
triste le preguntó que le pasaba y ella se lo contó.
A partir de aquel día pasamos dos años de auténtico
calvario.
>Mi
padre no me permitia salir de casa, pero cuando podía me escapaba,
siempre con el consentimiento de mi madre que se quedaba llorando
y me rogaba que intentará ser discreto para que nadie puediera
vernos juntos. Mi chico me recogia en su coche para salir del pueblo
y haciendo caso a la petición de mi madre, me escondía
en la parte de atrás, agachado entre el asiento delantero y
trasero de su coche hasta que nos distanciabamos unos cinco Kilómetros
del pueblo.
>
Él hizo todo lo posible por seguir la relación pero
yo estaba cansado de luchar y de verlo sufrir por mi culpa y le dije
que queria dejarlo, pero no lo aceptó. Me propuso irme a vivir
con él pero no podía hacerlo, tenía que seguir
obedeciendo a mis padres, además con todo lo que me estaba
pasando pensaba que si seguia respetándolos hasta el final
conseguiría ganarme su cariño de nuevo.
>Llevabamos
cuatro meses juntos, estabamos hartos de escondernos en el coche y
de hacer kilómetros y kilómetros para poder vernos .Mi
chico decidió contarle a sus hermanos lo que le estaba pasando.
Noté la diferencia entre su familia y la mía, su manera
de pensar era muy abierta, y me dí cuenta de lo que significaba
vivir en una gran ciudad. Todos sus hermanos me aceptaron bastante
bien y nunca hubo problemas. Sus casas eran nuestro refugio los fines
de semana, yo me sentia a gusto, me trataban como uno más,
tuve la suerte de encontrarme con una familia maravillosa. Un día,
estando en la casa de uno de sus hermanos llegó la Madre de
mi chico. Yo estaba sentado en el sofá y me levanté
para saludarla. Me presentaron como el amigo de su hijo. Me puse muy
nervioso creyendo que su reacción iba a ser la misma que la
de mis padres, pero al contrario, ella reaccionó con mucha
naturalidad e incluso se atrevió a bromear conmigo.
>Al
cabo de una semana, la madre de mi chico y yo nos volvimos a encontrar
en la casa de otro hermano y fué entonces cuando ella me invitó
a cenar en su casa. Yo no quería ir, era muy tímido
y además demasiado correcto y pensaba que podría causar
alguna molestia, pero mi chico me convenció y fuí. Preparó
una mesa con tanto detalle que no voy a olvidar jamás. Su padre,
un hombre serio pero muy educado reaccionó muy bien ante la
situación. No me sentia mal, me sentí como si un amigo
me hubiese invitado a ir a su casa. Desde aquel día ya no visitabamos
otra casa que no fuese la de sus padres. A medida que iba pasando
el tiempo me voncencia más de la suerte que tuve por haber
conocido a mi chico.
>Todo
pasaba muy lentamente,llevabamos dos años juntos. Yo era el
cuarto de seis hermanos, siempre habíamos estado muy unidos
pero por este motivo, me fuí distanciando de ellos. Una de
mis cuñadas me llamó para hablar conmigo y me dijo que
mi hermano me quería mucho y que lo estaba pasando muy mal,
que llevaba mucho tiempo sufriendo por la situación, también
me dijo que había pensado organizar un almuerzo en su casa
para que mi hermano conociera a mi chico y así lo hizo. Mi
hermano comprobó que era una persona educada, correcta y no
hubo ningún tipo de problemas. Aquella noche me pidió
perdón por no haberme apoyado antes y a raiz de esa conversación,
él se encargó de hablar con el resto de hermanos y nos
reunió para aclararlo todo. Aquel día hablamos, lloramos,
nos abrazamos, y terminamos riéndonós contando lo que
había pasado como una anécdota más de nuestra
vida.
>Mi
padre seguía sin querer hablar del tema y con mi madre mejoró
mucho la relación. De vez en cuando la veía con altibajos
y le preguntaba que le pasaba, me decía que para una madre
es muy duro y triste que su hijo sea "así" porque
la pobre mia no sabía que palabra utilizar debido a su bajo
nivel cultural y desconocía totalmente el significado de homosexual.
Yo le explicaba mis sentimientos y ella a mí los suyos, se
pasó mucho tiempo llorando cada vez que se hablaba del tema,
seguía diciendo que no comprendía como su hijo tan guapo,
con ese tipazo, tan masculino se había enamorado de un chico...que
no podía ser, que a su hijo lo habían cambiado...
>Con
mucha paciencia y resignación le volvía a explicar que
yo era así por naturaleza y era feliz, pero que si pudiese
cambiar mi condición sexual para que ella no sufriera lo haría,
pero eso era imposible. Le explicaba que la situación era la
misma que la de aquellos padres que tienen una hija lesbiana y le
puse el ejemplo de una chica del pueblo muy admirada por todo el mundo
y que vívía con su pareja desde hacia años pero
aún así no quería entenderlo...
>A
los cuatro años de nuestra relación, decidimos comprarnos
una vivienda. Pensamos en una casa grande para que un futuro cuando
la situación se normalizara pudieramos juntar a las dos familias
y pasar al menos un día agradable, aunque lo veíamos
muy dificil por parte de mis padres.
>Invité
a mi familia para que conocieran mi casa y todos aceptaron a excepción
de mi padre, que tuvieron que convencerlo mis hermanos y accedió
con la condición de que mi pareja no estuviese allí
cuando el llegara. Mi chico no se opuso en ningún momento y
por hacerme feliz a mi haría cualquier cosa que estuviese a
su alcance.
>A
mi padre se le veía contento, no sé, quizás le
gustó mucho la casa, aunque la idea de irme a vivir con un
hombre todavía no lo aceptaba.
>A
medida que iban pasando los años, mi padre mejoró su
actitud pero aún así seguia empeñado en que lo
mio no era normal y preferia no pensar lo que estaba pasando con mi
vida y le dijo a mi madre que me comentara que no trajera nunca al
pueblo a mi chico porque no quería vernos juntos.
Pues bien, las cosas de la vida...
>Una
de mis hermanas estaba pasando por una mala situación económica
en su familia, tenian una niña de cinco meses y en aquel momento
su marido tuvo un grave accidente que le impedía trabajar,
así que todos los hermanos decidimos unirnos para ayudarle,
y para ello, en las fiestas de nuestro pueblo, montamos un bar en
el que todos trabajamos y los beneficios fueron para ella.
>Mi
chico, (hombre de gran corazón), quiso unirse aportando su
granito de arena, a mi la idea me parecia estupenda y mi hermana muy
agradecida le dijo que por ella no había problema, pero debiamos
tener en cuenta que en el Bar también iban a estar presente
mi padre y mi madre. A él no le importó porque la cuestión
era ayudar y a su vez estar conmigo, así que prefirió
quedarse en la cocina para que mi padre no lo viera.
>Cuando
llegó el momento, todo se hizo tal y como planeamos, eran dos
días de fiestas.Mis hermanos, mi padre, mi cuñado y
yo fuimos los camareros dentro y fuera de la barra,mi madre, mi hermana,
mis cuñadas y mi chico en la cocina y aquel día fué
su primer contacto con mi madre y la verdad es que conectaron bastante
bien, incluso bromearon en alguna ocasión. El primer día
estuvimos trabajando desde las 21:00 hasta las 7:00 de la mañana.
Mi chico trabajó como el que más, aportó muchas
ideas y aquello funcionó a las mil maravillas.Mi padre, viendo
su comportamiento y la labor que había hecho durante toda una
noche se atrevió a hablar con él para darle las gracias.
>Desde
entonces la relación entre mi padre y mi chico mejoró
mucho,aunque a paso de tortuga. Hoy día, diez años después,
ambos se tratan con mucho respeto, cada uno sabe donde tiene su límite,
en presencia de mi padre nunca se habla del tema de la homosexualidad
y mi casa es ta visitada por él como la de cualquier otro hijo,
además dice "que se siente como un rey", nunca me
habría imaginado oir esas palabras por parte de mi padre...
>Así
que con paciencia todo llega, porque son nuestros padres y nosotros
por encima de todo somos sus hijos y nos tienen que aceptar tal y
como somos porque no hacemos nada malo, sólo expresar lo que
sentimos.
>Gracias
a todos por leer mi historia y a vosotros Padres y Madres con hijos
homosexuales deciros que admiro vuestra valentía, que debeís
sentiros orgullosos de vuestros hijos y que estaré dispuesto
a colaborar en lo que haga falta para que este proyecto siga adelante.